Para ferreterías
Ocho mil artículos, el mismo tornillo en cinco medidas y clientes que compran por unidad o por caja. Siimplo lleva el stock real de cada SKU, cobra rápido y te dice qué hay que reponer.
El inventario de una ferretería es el caso extremo del comercio: miles de artículos, casi todos baratos, y la mayoría existiendo en varias medidas que para el cliente son el mismo producto y para tu stock son cinco cosas distintas. El tornillo de una pulgada y el de tres no son intercambiables y no se cuentan juntos.
Ese detalle es lo que rompe los sistemas improvisados. Si cargás "tornillos" como un ítem, el inventario no sirve para reponer, y si los cargás uno por uno a mano cada vez que vendés, nadie lo sostiene en hora de mostrador.
Siimplo trata cada medida como su propio SKU con su código, su precio y su cantidad. Escaneás o buscás por código, sale el artículo exacto, y el stock baja en el momento de la venta y no al final del día.
La otra particularidad de una ferretería es que el mismo artículo se vende de dos maneras: el cliente particular lleva tres, el instalador lleva la caja de cien. Si el sistema solo entiende una de las dos, alguien está haciendo cuentas a mano en el mostrador todos los días.
En Siimplo la unidad y el bulto se cargan como presentaciones con su propio precio, así el precio mayorista y el precio de mostrador conviven sin descuentos manuales. Cada venta descuenta lo que corresponde del inventario.
Y como las etiquetas de estante se imprimen desde el mismo sistema, el precio que está en la góndola es el precio que cobra la caja, incluso la semana que actualizás una lista completa de proveedores.
Una ferretería de barrio le vende al vecino, pero factura gracias al instalador, al albañil y a la empresa que pasa a buscar material y paga a fin de mes. Esa cuenta corriente, llevada en un cuaderno, es donde se pierde más plata que en cualquier robo.
Siimplo guarda el saldo de cada cliente: lo que se llevó, lo que pagó y lo que queda pendiente. Cuando el instalador entra a pedir material, el saldo está a la vista antes de cargarle una bolsa más.
Los reportes muestran lo mismo por cliente y por artículo, que es lo que permite ver qué se vende todos los días y qué está ocupando estante desde hace un año.
Cada medida como su propio artículo, con su código, precio y cantidad.
Dos presentaciones del mismo artículo, con precio de mostrador y mayorista.
Escaneás y cobrás, sin buscar en una lista de ocho mil ítems.
Impresas desde el sistema, así góndola y caja dicen lo mismo.
El saldo de cada cliente a la vista antes de entregar material.
Tu web pública con artículos y precios, incluida en todos los planes.
Cada módulo, tal como lo va a usar tu equipo en hora de mostrador.

Tu cantidad de clientes y el link de Recepción Virtual que escanean para registrarse solos: tu puerta de entrada, online.

Preguntale cómo hacer cualquier cosa en Siimplo y te guía paso a paso, sin salir de la pantalla en la que estás.

Ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas, con gráfico de tendencia, desglose por categoría y descarga.

Cada venta en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la caja en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Lo que debés y lo que te deben, con antigüedad a más de 30, 60 y 90 días y los días de atraso en cada fila.

Stock por SKU en todas las categorías, faltantes marcados en rojo, costo contra precio de venta, acciones masivas e impresión de etiquetas.

Seguí qué pediste, a quién, cuándo y para cuándo llega, con las entregas demoradas marcadas.

Tu libro de proveedores con CUIT, persona de contacto, mail de pedidos y código interno.

Tu cartera de clientes con datos de contacto y saldo a favor, más el link de registro para compartir arriba de todo.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas tus sucursales desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, stock y caja.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.

La página pública de tu comercio: portada, logo, descripción, horarios y ubicación, en cuatro pestañas.
Pantalla 1 de 15
Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu comercio: tu catálogo con precios, tu dirección y tu WhatsApp, sin diseñador ni hosting.
Tu catálogo con fotos y precios
Dirección, teléfono y WhatsApp
Tus clientes se registran solos
Cargá veinte SKU con sus medidas y hacé una venta. El plan gratis no pide tarjeta.
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