Para talleres de motos
Ocho motos esperando, tres sin repuesto y una que el dueño llama todos los días. Siimplo lleva la orden de trabajo de cada una, su historial por dominio y qué repuesto falta para cerrarla.
Un taller de motos trabaja con volumen: entran muchas unidades, de valor unitario bajo, y salen rápido cuando hay repuesto. El cuello de botella casi nunca es la mano de obra, es saber en qué punto está cada una sin caminar hasta el fondo del taller a mirar.
Cuando el control son papeles bajo el asiento o una pizarra, el estado de la moto vive en la cabeza del mecánico que la abrió. Si ese día no vino, el dueño que llama se queda sin respuesta y alguien tiene que revisar la unidad de nuevo.
Siimplo le da a cada moto su orden de trabajo con estado, trabajos cargados y repuestos pedidos. Cualquiera del taller abre la pantalla y contesta "está esperando la cubierta, llega mañana" sin moverse del mostrador.
En motos el vínculo suele ser largo: la misma unidad vuelve por service, por cubiertas, por cadena y corona. Y es frecuente que cambie de dueño sin cambiar de taller. Si el historial está colgado del cliente, se pierde en la primera venta.
Siimplo guarda el historial por unidad: dominio, modelo, kilometraje y todo lo que se le hizo, con las fechas. Cuando la misma moto vuelve dos años después, sabés qué le cambiaste y cuándo, aunque el que la traiga sea otra persona.
Eso también es lo que hace creíble un presupuesto. Mostrar que la cadena se cambió hace ocho mil kilómetros es una conversación distinta a decir que hay que cambiarla.
En un taller de motos el stock es chico en pesos y enorme en variedad: filtros por modelo, pastillas por medida, cables que sirven para tres motos y no para la cuarta. Nadie lleva todo, y el problema es saber rápido si lo tenés.
El inventario de Siimplo se consulta desde la misma orden de trabajo: cargás el repuesto, sale del stock y queda facturado en el trabajo. Si no está, queda pedido y la orden muestra por qué está detenida, que es la respuesta que el dueño de la moto quiere escuchar.
Cada moto con su estado, sus trabajos y sus repuestos, visible desde el mostrador.
Dominio, modelo y kilometraje, con todo lo hecho y sus fechas.
Consultado y descontado desde la orden, con aviso cuando falta.
Se arman con trabajos y repuestos reales, y se convierten en orden sin rehacerlos.
Agendás la entrada para no tener doce motos el mismo lunes.
Cobrás desde la orden y al cierre ves lo que entró, por trabajo y por mecánico.
Cada módulo, tal como lo va a usar tu equipo entre el mostrador y el box.

Los trabajos de hoy, tu cantidad de clientes y el link de Recepción Virtual que escanean para reservar o registrarse solos.

El trabajo del día con el servicio, el mecánico asignado y el cliente, en lista o calendario.

Preguntale en tus palabras y te guía paso a paso por Siimplo; además mira tu agenda real y te arma el turno para que lo confirmes vos.

Quién espera, a quién hicieron pasar y quién terminó, con hora de llegada para que nadie quede olvidado en la cola.

Los turnos de hoy de un lado, quién ya llegó del otro: hacés pasar al siguiente con un solo clic.

Quién tiene que volver y cuándo — controles post-visita y recordatorios en cola automáticamente, no en la cabeza de alguien.

Ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas, con gráfico de tendencia, desglose por categoría y descarga.

Todas las facturas en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la venta en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Lo que debés y lo que te deben, con antigüedad a más de 30, 60 y 90 días y los días de atraso en cada fila.

Tu cartera de clientes con datos de contacto y saldo, más el link de recepción para compartir arriba de todo.

Cambio de aceite y filtro, revisión de frenos, escaneo de diagnóstico y detailing completo, cada uno con su tiempo de bóveda.

Inventario de repuestos con SKU, categorías, barras que marcan lo que está bajo, y costo contra precio de venta.

Seguí qué pediste, a quién, cuándo y para cuándo llega, con las entregas demoradas marcadas.

Tu libro de proveedores con CUIT, persona de contacto, mail de pedidos y código interno.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas tus sucursales desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, stock y caja.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.
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Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu negocio: tus servicios, reservas online y tu catálogo, sin diseñador ni hosting.
Tus servicios a la vista, siempre actualizados
Tus clientes reservan solos, las 24 horas
Catálogo de productos con precios
Cargá dos órdenes de trabajo y un repuesto, y mirá el patio ordenado. El plan gratis no pide tarjeta.
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