Para consultorios odontológicos
Sin recepcionista, sin secretaria y con el teléfono sonando mientras tenés las manos ocupadas. Siimplo agenda, presupuesta y avisa el control, para que la parte administrativa no dependa de que estés libre.
Una clínica dental grande necesita coordinar profesionales, sillones y turnos que se pisan. Un consultorio de un solo odontólogo tiene el problema contrario: no hay a quién coordinar, hay que hacer todo uno mismo, y el tiempo administrativo compite directamente con el tiempo clínico.
Por eso las soluciones pensadas para clínicas suelen fracasar acá. Sobra estructura, sobran permisos y sobran pantallas de configuración, y el odontólogo termina volviendo a la agenda de papel porque cargar un turno le lleva más que anotarlo.
Lo que un consultorio necesita es que las cosas pasen sin él: que el paciente reserve desde la web, que el recordatorio salga solo, que el presupuesto quede escrito una vez y se pueda reenviar. Siimplo está armado para que la parte administrativa no requiera una persona dedicada.
En odontología el tratamiento casi nunca es una visita: son varias sesiones con un precio total que el paciente escucha una vez, de pie, antes de irse. La mitad de los tratamientos que no se hacen no se pierden por el precio, se pierden porque el paciente nunca terminó de entender qué incluía.
En Siimplo el presupuesto se arma con las prestaciones concretas y su precio, queda guardado en la ficha del paciente y se puede enviar. El paciente lo lee tranquilo en su casa, y vos tenés registrado qué aceptó y qué quedó pendiente.
Cuando vuelve seis meses después, el tratamiento pendiente sigue ahí escrito. Es la diferencia entre "me parece que le faltaba algo" y abrir la ficha y ver que quedaron dos conductos sin hacer.
Un consultorio odontológico que solo atiende urgencias trabaja sin previsibilidad. El que lleva controles tiene una parte de la agenda ocupada de antemano, y eso es lo que hace que un mes flojo no sea un problema.
Siimplo guarda esa fecha futura en la ficha y manda el recordatorio por WhatsApp cuando llega. No depende de que alguien revise una lista los lunes, que es exactamente lo que no pasa cuando el mismo profesional atiende y administra.
El paciente recibe el aviso y reserva desde tu sitio web, sin llamarte mientras estás con las manos dentro de una boca. Esa sola secuencia es la que más tiempo libera en un consultorio de una sola persona.
Tus turnos con la duración real de cada prestación.
El estado de cada pieza y la evolución del tratamiento.
Escritos una vez, enviables, con lo aceptado y lo pendiente a la vista.
La fecha futura queda en la ficha y el aviso sale solo por WhatsApp.
Tu web pública con turnos, para no atender el teléfono entre pacientes.
Lo cobrado por prestación, sin una planilla en paralelo.
Cada módulo, tal como lo vas a usar entre un paciente y el siguiente.

Los turnos de hoy, tu cantidad de pacientes y el sitio de reservas que usan tus pacientes — en vivo desde el día uno.

Controles, obturaciones y tratamientos de conducto a lo largo del día, con el odontólogo asignado, en vista de lista o calendario.

Preguntale en tus palabras y te guía paso a paso por Siimplo; además mira tu agenda real y te arma el turno para que lo confirmes vos.

La historia odontológica de cada paciente en un solo lugar — procedimientos, notas y hallazgos que no dependen de quién esté ese día.

Un registro por fecha de todos los que llegaron — esperando, llamados o atendidos — con prioridad y hora de llegada.

Los turnos de hoy de un lado, quién ya llegó del otro: hacés pasar al siguiente con un solo clic.

Quién tiene que volver y cuándo — controles semestrales y seguimientos post-tratamiento en cola automáticamente, no en la cabeza de alguien.

Ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas, con gráfico de tendencia, desglose por categoría y descarga.

Tu directorio de pacientes con datos de contacto y créditos disponibles, invitables a tu sitio de reservas con un clic.

Todas las facturas en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la venta en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Lo que debés y lo que te deben, con antigüedad a más de 30, 60 y 90 días y los días de atraso en cada fila.

Vendé planes de varias sesiones por adelantado y dejá que el sistema las descuente: precio, sesiones usadas, sesiones restantes y vencimiento.

Control y limpieza, obturaciones con composite, tratamientos de conducto y más, cada uno con su duración, color y profesionales habilitados.

Composites, anestésicos, fresas y descartables con costo contra precio de venta, y alertas de stock bajo antes de quedarte a mitad de una práctica.

Pedidos a tus proveedores dentales con fechas y estado, para que reponer sea un registro y no una llamada que recordás a medias.

Tu libro de proveedores con CUIT, persona de contacto, mail de pedidos y código interno.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Tareas de seguimiento atadas a un cliente con fecha límite, para que “después lo llamo” sea algo que podés controlar.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas tus sucursales desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, stock y caja.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.
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Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu negocio: tus servicios, reservas online y tu catálogo, sin diseñador ni hosting.
Tus servicios a la vista, siempre actualizados
Tus clientes reservan solos, las 24 horas
Catálogo de productos con precios
Cargá tus prestaciones y un presupuesto, y mirá cómo queda la ficha. El plan gratis no pide tarjeta.
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