Para gimnasios
Un gimnasio no vive de la clase, vive de la cuota. Siimplo lleva el estado de cada socio mes a mes, avisa el vencimiento y te dice quién dejó de venir antes de que se dé de baja.
Un estudio de clases factura por lo que dicta. Un gimnasio factura por membresía: cobra a principio de mes, la gente entra cuando quiere, y el ingreso depende de cuántos renuevan y no de cuántos vinieron el martes.
Eso cambia dónde está el problema. No es llenar una grilla de clases: es saber, cualquier día del mes, quién está al día, quién vence esta semana y quién arrastra dos meses sin pagar mientras sigue entrenando.
Con una planilla eso se sabe a fin de mes, tarde. Siimplo lleva la cuota de cada socio como un vencimiento con estado — al día, por vencer, vencida — así que la respuesta está en una pantalla y no en una revisión mensual que alguien tiene que acordarse de hacer.
Nadie se da de baja de un gimnasio de golpe. Primero falta una semana, después dos, después deja de pagar. Entre el primer síntoma y la baja pasan seis u ocho semanas en las que todavía se puede hacer algo, y casi ningún gimnasio las ve pasar.
Con las visitas y las cuotas registradas, la lista de socios que pagaron pero dejaron de venir sale sola. Es la lista más rentable del gimnasio: son personas que ya te eligieron, que todavía te están pagando y que están a una conversación de renovar en lugar de irse.
Y como los avisos salen por WhatsApp, el recordatorio de vencimiento llega sin que nadie arme una difusión a mano todos los meses.
Casi todos los gimnasios tienen algo de clase: funcional, spinning, un par de horarios de musculación asistida. No es el negocio principal, pero sí es lo que más coordinación necesita, porque tiene cupo y horario.
Las clases con cupo se agendan como cualquier otro servicio y el socio reserva desde tu web. Si el cupo está lleno, no se ofrece. Si el gimnasio también vende packs de sesiones para entrenamiento personalizado, se descuentan igual que en un estudio.
Es la misma plataforma que usan los estudios de clases, así que si el mix cambia — más clases, menos sala — no cambiás de sistema.
Al día, por vencer o vencida, para cada socio y en una sola pantalla.
Sus pagos, sus visitas y lo que contrató, sin planilla paralela.
El recordatorio sale por WhatsApp sin armar una difusión a mano.
Reservas desde tu web, y el horario lleno deja de ofrecerse.
Para entrenamiento personalizado, descontando por sesión usada.
Cuántos entraron, cuántos se fueron y quiénes dejaron de venir.
Cada módulo, tal como lo va a usar tu equipo en recepción.

Las sesiones de hoy, tus socios activos y el link de reservas que usan los socios: todo en la primera pantalla.

Sesiones individuales y clases grupales juntas, y cada clase se despliega para ver quién se anotó y cuántos lugares quedan.

Preguntale en tus palabras y te guía paso a paso por Siimplo; además mira tu agenda real y te arma el turno para que lo confirmes vos.

Asigná bloques de fuerza, hipertrofia o pretemporada por socio, armados con tu propia biblioteca de ejercicios y plantillas reutilizables.

Ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas, con gráfico de tendencia, desglose por categoría y descarga.

Vendé bloques de 5 o 10 sesiones y dejá que el sistema descuente los créditos solo: así se vende el entrenamiento personal.

Quién llegó, a quién llamaron y quién terminó, para que el recambio de clases no se convierta en una cola en el mostrador.

Los turnos de hoy de un lado, quién ya llegó del otro: hacés pasar al siguiente con un solo clic.

Quién tiene que volver y cuándo — controles post-visita y recordatorios en cola automáticamente, no en la cabeza de alguien.

Toda tu masa societaria con datos de contacto, créditos de sesión disponibles e invitaciones pendientes en una lista buscable.

Todas las facturas en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la venta en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Lo que debés y lo que te deben, con antigüedad a más de 30, 60 y 90 días y los días de atraso en cada fila.

Suplementos, indumentaria y equipamiento con SKU, costo y precio de venta, y alertas antes de quedarte sin whey.

Seguí qué pediste, a quién, cuándo y para cuándo llega, con las entregas demoradas marcadas.

Tu libro de proveedores con CUIT, persona de contacto, mail de pedidos y código interno.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Tareas de seguimiento atadas a un cliente con fecha límite, para que “después lo llamo” sea algo que podés controlar.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas tus sucursales desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, stock y caja.

La página de tu negocio de cara al cliente: portada, logo, descripción, especialidades, idiomas y certificaciones.

Entrenamiento personal, clases en grupos reducidos, evaluaciones funcionales y consultas nutricionales, cada uno con su duración.

Un perfil por socio con su historial de sesiones, para que cualquier entrenador retome donde quedó el anterior.
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Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu negocio: tus servicios, reservas online y tu catálogo, sin diseñador ni hosting.
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