Para consultorios de psicología
Lo que se escribe después de una sesión es la información más sensible que maneja un consultorio. Acá se guarda cifrada, no en un cuaderno ni en un documento compartido.
Un consultorio de psicología guarda material que no se parece a nada de lo que guarda otro negocio: lo que un paciente contó, lo que el profesional observó, lo que se trabajó y lo que quedó pendiente. Eso no va en una planilla compartida ni en el bloc de notas del teléfono, y sin embargo es donde termina la mayoría de las veces.
En Siimplo las notas de sesión viven en la ficha del paciente, ordenadas por fecha, y se guardan cifradas con AES-256-GCM. Es cifrado en reposo: ni una copia completa de la base de datos las revela en texto plano. Lo mismo vale para las observaciones sobre el paciente, los datos de contacto de emergencia y el contenido de los mensajes.
Hay que decir qué no es: no es cifrado de extremo a extremo. El sistema descifra para mostrarte la nota, así que protege ante una base de datos robada, un backup filtrado o un disco que se va del edificio, y no ante alguien con tu usuario y tu contraseña. Preferimos explicarlo así y no vender una palabra más grande.
La sesión que no se cancela y no se usa es la pérdida más común de un consultorio, y casi nunca es mala fe: es que el jueves a las cuatro quedó lejos cuando se sacó el turno hace tres semanas.
Los recordatorios salen solos por WhatsApp, que es donde la gente contesta, con plantillas aprobadas por Meta. Cada aviso se prende y se apaga por separado, así que decidís vos si querés confirmar el turno, recordar la sesión del día siguiente, las dos cosas o ninguna.
Para el paciente que viene seguido están los paquetes de sesiones: comprás cuatro, se descuentan a medida que se usan, y el sistema sabe cuántas quedan sin que nadie lleve la cuenta en un papel.
Además de la agenda y las fichas, el portal lleva la caja del día, las ventas, las cuentas pendientes de cada paciente y los métodos de cobro. Si compartís consultorio o tenés un equipo, cada profesional tiene su agenda y su acceso, y hay una sala de espera para ver quién llegó.
El turno se puede sacar desde tu sitio web, que viene incluido con la cuenta: tu nombre, tus servicios, tus horarios y un link de reserva con código QR. Entra directo en la agenda, sin que nadie lo copie a mano.
El plan gratuito no tiene fecha de vencimiento y se abre sin tarjeta de crédito. Está limitado en cantidad de pacientes, no en tiempo, y ya incluye la agenda, las fichas, el sitio web y el cifrado.
Por fecha, dentro de la ficha del paciente, guardadas con AES-256-GCM en todos los planes.
Turnos desde tu sitio web o con link y código QR, que entran solos en la agenda.
Confirmación y aviso previo, con plantillas aprobadas por Meta. Cada uno se activa por separado.
Cuatro, ocho o las que definas. Se descuentan al usarse y el saldo queda a la vista.
Quién llegó, hace cuánto y a quién le toca, sin salir a mirar.
Lo cobrado en el día, lo que cada paciente debe y con qué método pagó.
El portal real, corriendo acá mismo. Entrá y tocá lo que quieras.

Las sesiones de hoy, tus clientes activos y el link de admisión con el que reservan la primera consulta.

Sesiones individuales, de pareja, de admisión y grupales a lo largo del día, con el profesional asignado y el estado de confirmación.

Preguntale en tus palabras y te guía paso a paso por Siimplo; además mira tu agenda real y te arma el turno para que lo confirmes vos.

Los turnos de hoy de un lado, quién ya llegó del otro: hacés pasar al siguiente con un solo clic.

El registro por fecha de las llegadas y cuánto esperó cada persona, guardado sesión por sesión.

Quién tiene que volver y cuándo — controles post-visita y recordatorios en cola automáticamente, no en la cabeza de alguien.

Ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas, con gráfico de tendencia, desglose por categoría y descarga.

Todas las facturas en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la venta en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Lo que debés y lo que te deben, con antigüedad a más de 30, 60 y 90 días y los días de atraso en cada fila.

Tu cartera con datos de contacto, créditos de sesión disponibles y estado, buscable e invitable en un clic.

Un registro clínico privado por cliente, sesión a sesión, buscable en toda tu cartera.

Bloques prepagos por cliente con sesiones usadas, restantes y vigencia, marcados cuando hay que renovarlos.

Individual, de pareja, de admisión y grupal, cada una con su duración, color y profesional.

Stock por SKU con costo y precio de venta, niveles con color que marcan lo que se está por acabar, e importación por CSV.

Seguí qué pediste, a quién, cuándo y para cuándo llega, con las entregas demoradas marcadas.

Tu libro de proveedores con CUIT, persona de contacto, mail de pedidos y código interno.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Tareas de seguimiento atadas a un cliente con fecha límite, para que “después lo llamo” sea algo que podés controlar.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas tus sucursales desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, stock y caja.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.
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Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu negocio: tus servicios, reservas online y tu catálogo, sin diseñador ni hosting.
Tus servicios a la vista, siempre actualizados
Tus clientes reservan solos, las 24 horas
Catálogo de productos con precios
Cargá diez fichas, mandá un recordatorio y mirá si te ahorra el mensaje del jueves. El plan gratis no pide tarjeta.
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