Para farmacias y perfumerías
Rotación alta, miles de presentaciones y dos turnos de mostrador. Siimplo lleva el stock por SKU, cierra la caja por turno con su responsable y guarda la cuenta de cada cliente.
Una farmacia vende mucho y vende chico. Eso hace que el inventario se desactualice en horas, no en semanas: una mañana de mostrador mueve cien unidades de veinte presentaciones distintas. Si el descuento del stock pasa al cierre del día o en un recuento semanal, el dato nunca sirve para comprar.
Siimplo descuenta en el momento de la venta, con el código de barras del envase. Cada presentación es su propio SKU, así que el jarabe de 120 ml y el de 240 no se confunden en un solo renglón y el pedido al proveedor sale de datos reales.
Cuando algo queda por debajo del mínimo que definiste aparece en el aviso de reposición, que es la diferencia entre comprar lo que falta y comprar lo que uno se acuerda.
El mostrador de una farmacia casi nunca lo atiende la misma persona todo el día, y el efectivo pasa de mano en mano. Cuando el cierre es uno por jornada, el faltante no tiene responsable y la conversación se vuelve incómoda para todos, incluso cuando la diferencia es un error de vuelto.
Siimplo cierra caja por turno de trabajo, con su responsable y el desglose por medio de pago: efectivo, transferencia y tarjeta separados. Cada turno cierra el suyo y la diferencia, si existe, se ve el mismo día.
Los reportes juntan después lo que haga falta, por día, por presentación y por quien vendió, sin que nadie arme una planilla al cierre del mes.
Buena parte de una farmacia de barrio es el cliente conocido que lleva y paga después, o que deja un saldo a favor cuando paga de más. Eso es cuenta corriente, y llevado en papel es donde se evapora el margen.
En Siimplo cada cliente tiene su saldo: lo que retiró, lo que pagó y lo que queda pendiente, a la vista antes de entregar. El saldo a favor se descuenta solo en la compra siguiente.
Si tenés más de una sucursal, cada una lleva su propio stock y su propia caja, y los números se consolidan cuando los querés mirar juntos, sin pedirle a nadie que mande una planilla los lunes.
Cada envase y tamaño como su propio SKU, con aviso de reposición.
Escaneás y cobrás, con descuento de stock en el momento de la venta.
Cierre con responsable y desglose por medio de pago, no uno por día.
El saldo de cada cliente y su saldo a favor, a la vista antes de entregar.
Stock y caja propios por local, con los números consolidados.
Tu web pública con productos y precios, incluida en todos los planes.
Cada módulo, tal como lo va a usar tu equipo en hora de mostrador.

Tu cantidad de clientes y el link de Recepción Virtual que escanean para registrarse solos: tu puerta de entrada, online.

Preguntale cómo hacer cualquier cosa en Siimplo y te guía paso a paso, sin salir de la pantalla en la que estás.

Ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas, con gráfico de tendencia, desglose por categoría y descarga.

Cada venta en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la caja en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Lo que debés y lo que te deben, con antigüedad a más de 30, 60 y 90 días y los días de atraso en cada fila.

Stock por SKU en todas las categorías, faltantes marcados en rojo, costo contra precio de venta, acciones masivas e impresión de etiquetas.

Seguí qué pediste, a quién, cuándo y para cuándo llega, con las entregas demoradas marcadas.

Tu libro de proveedores con CUIT, persona de contacto, mail de pedidos y código interno.

Tu cartera de clientes con datos de contacto y saldo a favor, más el link de registro para compartir arriba de todo.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas tus sucursales desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, stock y caja.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.

La página pública de tu comercio: portada, logo, descripción, horarios y ubicación, en cuatro pestañas.
Pantalla 1 de 15
Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu comercio: tu catálogo con precios, tu dirección y tu WhatsApp, sin diseñador ni hosting.
Tu catálogo con fotos y precios
Dirección, teléfono y WhatsApp
Tus clientes se registran solos
Cargá tus presentaciones más vendidas y cerrá un turno de caja. El plan gratis no pide tarjeta.
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