Para kioscos y almacenes
Cinco personas esperando, tickets de dos artículos y un turno que se va a las tres. Siimplo cobra en segundos, cierra la caja por turno y lleva el stock de lo que se va todos los días.
Un kiosco no tiene un problema de reportes, tiene un problema de velocidad. El ticket promedio es de dos artículos y el cliente está de pie esperando. Cualquier sistema que obligue a buscar en un menú, confirmar una pantalla y esperar una impresión termina abandonado a la semana, y la caja vuelve al cajón con billetes.
Por eso la pantalla de venta de Siimplo funciona con el lector: escaneás, escaneás y cobrás. El lector se comporta como un teclado, así que no hay configuración ni drivers, y el artículo entra directo al ticket.
Lo que cambia no es la velocidad de esa venta, que ya era rápida con el cajón: es que ahora cada venta queda registrada sin costo de tiempo, y eso es lo que después permite saber qué se vendió.
Casi ningún kiosco lo atiende una sola persona. Hay un turno de mañana, uno de tarde y a veces un fin de semana con otra gente, y todos meten la mano en la misma caja. Cuando el control es un cierre diario, una diferencia no tiene dueño y la única salida es desconfiar de todos por igual.
Siimplo cierra caja por turno, con su responsable y su desglose por medio de pago. El que entra abre el suyo, el que sale cierra el propio, y la diferencia aparece el mismo día y en el turno donde ocurrió.
No se trata de vigilar a nadie: se trata de que un error de vuelto se resuelva en el momento, en lugar de convertirse en una sospecha acumulada a fin de mes.
En un kiosco el ochenta por ciento de la facturación pasa por una lista corta de artículos, y el resto es surtido que acompaña. Lo que necesitás saber no es el inventario completo: es si mañana tenés lo que se vende hoy.
Siimplo descuenta en cada venta y avisa cuando un artículo queda por debajo del mínimo que definiste, así la reposición sale de datos y no de memoria. Los reportes ordenan por lo más vendido, que es la lista con la que conviene comprar.
Si además tenés más de un punto de venta, cada uno lleva su stock y su caja, y los números se miran juntos cuando querés.
Escaneás y cobrás. El lector funciona como teclado, sin configuración.
Cada turno abre y cierra el suyo, con responsable y medios de pago.
Descuento en cada venta y aviso cuando algo está por faltar.
Reportes ordenados por rotación, que es la lista con la que se compra.
Si alguien paga de más, queda a su nombre para la próxima.
Tu web pública con productos y precios, incluida en todos los planes.
Cada módulo, tal como lo va a usar quien esté en el turno.

Tu cantidad de clientes y el link de Recepción Virtual que escanean para registrarse solos: tu puerta de entrada, online.

Preguntale cómo hacer cualquier cosa en Siimplo y te guía paso a paso, sin salir de la pantalla en la que estás.

Ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas, con gráfico de tendencia, desglose por categoría y descarga.

Cada venta en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la caja en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Lo que debés y lo que te deben, con antigüedad a más de 30, 60 y 90 días y los días de atraso en cada fila.

Stock por SKU en todas las categorías, faltantes marcados en rojo, costo contra precio de venta, acciones masivas e impresión de etiquetas.

Seguí qué pediste, a quién, cuándo y para cuándo llega, con las entregas demoradas marcadas.

Tu libro de proveedores con CUIT, persona de contacto, mail de pedidos y código interno.

Tu cartera de clientes con datos de contacto y saldo a favor, más el link de registro para compartir arriba de todo.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas tus sucursales desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, stock y caja.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.

La página pública de tu comercio: portada, logo, descripción, horarios y ubicación, en cuatro pestañas.
Pantalla 1 de 15
Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu comercio: tu catálogo con precios, tu dirección y tu WhatsApp, sin diseñador ni hosting.
Tu catálogo con fotos y precios
Dirección, teléfono y WhatsApp
Tus clientes se registran solos
Cargá tus veinte artículos más vendidos y cerrá una caja. El plan gratis no pide tarjeta.
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