Para panaderías
Se vende por kilo y por unidad, se produce de madrugada y a las siete de la tarde sobra lo que no se vendió. Siimplo cobra por peso, cierra la caja por turno y te muestra qué se vende de verdad.
Una panadería es el comercio donde menos sirve un catálogo de precios fijos por artículo. Las facturas van por kilo, el pan puede ir por unidad o por peso, las tortas por encargo, y en el mismo ticket entran las tres formas. Un sistema que solo entiende "un artículo, un precio" obliga a hacer cuentas a mano diez veces por hora.
En Siimplo cada producto se define con la unidad en la que se vende: por kilo, por unidad o por docena, con su precio. El mostrador cobra lo que corresponde sin que nadie multiplique de memoria, y el ticket sale con el detalle que el cliente espera.
Eso también hace que el dato de venta sirva: si las facturas salen por kilo, el reporte te dice cuántos kilos salieron, no cuántas "ventas de facturas" hubo.
El margen de una panadería se define de madrugada, cuando se decide cuánto amasar. Producir de más es tirar producto a las siete de la tarde; producir de menos es cerrar con el mostrador vacío a las cinco. La diferencia entre las dos cosas es información de ventas, y casi nadie la tiene por día y por producto.
Siimplo registra cada venta en el momento, así que el reporte diario muestra qué salió y a qué hora, por producto. Con una semana de datos se ve qué día conviene amasar más y qué producto no justifica el horno.
No es un sistema de producción, y conviene decirlo: no calcula recetas ni costea insumos por batch. Lo que hace es darte la demanda real, que es la mitad que suele faltar.
Una panadería abre temprano, cambia de gente a media jornada y cierra con otra caja. Si el cierre es uno por día, una diferencia de vuelto de la mañana aparece mezclada con la tarde y no se resuelve nunca.
Siimplo cierra por turno, con su responsable y el desglose por medio de pago. Los pedidos por encargo se cargan como venta con su seña, así que la torta del sábado no depende de un papel pegado a la caja, y el saldo queda a nombre del cliente.
Si tenés dos locales o un local y un puesto, cada uno lleva su caja y su stock, y los números se miran juntos cuando querés.
Kilo, docena o unidad, cada producto con su unidad y su precio.
El pedido se carga como venta con su seña y queda a nombre del cliente.
Mañana y tarde cierran separado, con responsable y medios de pago.
Qué salió y cuándo, que es el dato con el que se decide cuánto amasar.
Harina, bolsas y lo que revendas, con aviso de reposición.
Tu web pública con productos y precios, incluida en todos los planes.
Cada módulo, tal como lo va a usar quien esté en el mostrador.

Tu cantidad de clientes y el link de Recepción Virtual que escanean para registrarse solos: tu puerta de entrada, online.

Preguntale cómo hacer cualquier cosa en Siimplo y te guía paso a paso, sin salir de la pantalla en la que estás.

Ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas, con gráfico de tendencia, desglose por categoría y descarga.

Cada venta en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la caja en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Lo que debés y lo que te deben, con antigüedad a más de 30, 60 y 90 días y los días de atraso en cada fila.

Stock por SKU en todas las categorías, faltantes marcados en rojo, costo contra precio de venta, acciones masivas e impresión de etiquetas.

Seguí qué pediste, a quién, cuándo y para cuándo llega, con las entregas demoradas marcadas.

Tu libro de proveedores con CUIT, persona de contacto, mail de pedidos y código interno.

Tu cartera de clientes con datos de contacto y saldo a favor, más el link de registro para compartir arriba de todo.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas tus sucursales desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, stock y caja.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.

La página pública de tu comercio: portada, logo, descripción, horarios y ubicación, en cuatro pestañas.
Pantalla 1 de 15
Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu comercio: tu catálogo con precios, tu dirección y tu WhatsApp, sin diseñador ni hosting.
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Tus clientes se registran solos
Cargá tus productos por kilo y por unidad, y cerrá un turno. El plan gratis no pide tarjeta.
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