Para academias e institutos de inglés
Comisiones con su horario, el adulto que paga separado del alumno que cursa, la cuota de cada mes como un registro propio y la liquidación de cada docente al cierre.
Es la diferencia que rompe la mayoría de los sistemas genéricos. Una academia de inglés tiene un alumno de once años en la comisión de los martes, y tiene una madre o un padre que recibe la cuota, pregunta por qué subió y avisa que este mes paga tarde. Son dos personas distintas con dos necesidades distintas.
En Siimplo el alumno cuelga del adulto responsable. La ficha del alumno tiene su comisión, su asistencia y su progreso; la del adulto tiene la cuenta corriente, las cuotas y los pagos. Cuando hay dos hermanos en la academia, los dos cuelgan de la misma cuenta y la cuota se ve junta.
Además hay un portal para madres y padres: entran, ven las cuotas de sus hijos, lo que está al día y lo que no. La mitad de las consultas de secretaría son exactamente eso.
Tratar la cuota como un número que se repite todos los meses es lo que hace que en julio nadie sepa quién debe qué. Acá cada cuota es un registro con su mes, su monto, su vencimiento y su estado, y la grilla muestra el año entero de un vistazo: quién está al día, quién debe dos y quién dejó de venir en mayo sin avisar.
Los avisos de vencimiento salen por WhatsApp, que es donde una madre contesta, con plantillas aprobadas por Meta. Cada recordatorio se activa por separado, así que no se dispara nada que la academia no haya decidido mandar.
Si venís de una planilla de Excel, se puede importar. Es la parte que más frena una migración y por eso está resuelta antes que lo demás.
Cada docente tiene una tarifa por hora semanal. Al cierre del mes el sistema suma las horas que dictó y registra un movimiento por docente en la caja, así la liquidación deja de ser una cuenta aparte que alguien rehace a mano cada treinta días.
La asistencia se toma por clase, sobre la lista de la comisión, y queda como historial del alumno. Sirve para la conversación incómoda de mitad de año, cuando hay que explicarle a un padre por qué su hijo no avanza.
Del lado administrativo el portal lleva ventas, caja, cuentas por cobrar y reportes. Si la academia tiene más de una sede, las sucursales adicionales están en el plan superior, cada una con su equipo, sus cursos y su caja.
Cada curso con su día, su hora, su docente y su lista de alumnos.
El alumno cursa, el adulto recibe la cuota. Dos hermanos cuelgan de la misma cuenta.
Cada cuota con su mes, su monto y su estado. El año entero de un vistazo.
Sobre la lista de la comisión, guardada como historial del alumno.
Tarifa por hora semanal, sumada al cierre y registrada en la caja.
Entran y ven las cuotas de sus hijos sin llamar a secretaría.
El portal real, corriendo acá mismo. Entrá y tocá lo que quieras.

Tu academia en una sola pantalla apenas iniciás sesión: familias, alumnos y la cobranza del mes.

Preguntale cómo hacer cualquier cosa en Siimplo y te guía paso a paso, sin salir de la pantalla en la que estás.

Cada curso con su idioma, nivel, horario semanal, docente y cuota mensual — inglés, italiano o el idioma que enseñes.

En su mayoría menores, cada uno a cargo de la madre, el padre o el adulto que paga, con estado, historial de cursos y contacto en una sola ficha.

Inscribís a un alumno en un curso y el plan de cuotas mensuales queda escrito de entrada; si se da de baja, las cuotas futuras se van con la baja.

Alumnos hacia abajo, meses hacia el costado: cada cuota programada, pendiente, pagada parcialmente, pagada o condonada — y cada una es una factura que podés abrir.

Clases generadas a partir del horario, una lista por clase — presente, ausente, tarde o justificado — y docente suplente cuando hace falta.

Una tarifa mensual por hora semanal para cada docente; la liquidación del mes la suma y registra un movimiento por docente en la caja.

Madres, padres y adultos que pagan, con sus datos de contacto y los alumnos a su cargo — la cuenta a la que se emite cada factura.

Todas las facturas en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la venta en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Cuotas emitidas contra cuotas cobradas, tus mayores deudores, e ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Tareas de seguimiento atadas a un cliente con fecha límite, para que “después lo llamo” sea algo que podés controlar.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas las sedes de la academia desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, sus cursos y su caja.
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Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu academia: tus cursos con horarios y cuotas mensuales, tu dirección y tu WhatsApp, sin diseñador ni hosting.
Tus cursos con horarios y cuotas
Dirección, teléfono y WhatsApp
Madres y padres se registran solos
Diez alumnos, un docente y la grilla del mes. En veinte minutos sabés si te sirve. El plan gratis no pide tarjeta.
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