Para barberías
Tus clientes no piden un corte, piden el suyo, con el barbero de siempre y a la misma hora. Siimplo agenda por silla, guarda el corte de cada uno y te dice cuánto hizo cada barbero al cierre del día.
En una barbería el recurso escaso no es el local, son las manos. Dos barberos son dos agendas en paralelo, y un cliente que viene por Nico no acepta que lo atienda otro. Una agenda única que no distingue quién atiende sirve para contar turnos, no para organizarlos.
Siimplo agenda por profesional: cada barbero tiene su columna, su horario y sus servicios, y el turno se toma contra esa persona. Si uno trabaja martes y jueves y el otro de miércoles a sábado, el sistema ya lo sabe y nadie reserva un hueco que no existe.
Los clientes sin turno siguen existiendo y no desaparecen porque tengas software: se cargan cuando entran, ocupan el hueco real y quedan registrados como cualquier otro, así el cierre del día cuenta todo lo que pasó por la silla y no solo lo que estaba agendado.
La pregunta "¿cómo te lo corté la última vez?" es la que más cuesta cuando el cliente vuelve cada tres semanas y vos atendés a cuarenta personas por semana. La máquina, el número, el degradé, la barba con o sin perfilado: todo eso es el servicio, y vive en la memoria de quien lo hizo.
En Siimplo cada cliente tiene su ficha con el historial de lo que se hizo y las notas que quieras dejar, incluidas fotos. El que atiende hoy abre la ficha y sabe exactamente qué hacer, incluso si el corte original lo hizo otro. En una barbería con rotación de personal, eso es lo que mantiene al cliente aunque cambie el barbero.
Y como los recordatorios por WhatsApp salen solos, el cliente que viene cada tres semanas recibe el aviso sin que nadie se acuerde de mandarlo.
Una barbería cobra en efectivo, por transferencia y con tarjeta, a veces las tres cosas en el mismo turno. Si el control es una caja con billetes y un cuaderno, el cierre del día es una estimación: sabés cuánto hay, no sabés cuánto debería haber.
Siimplo registra cada cobro con su medio de pago, así que el cierre te muestra el total y su desglose: cuánto entró en efectivo, cuánto por transferencia, cuánto por tarjeta. Si falta, el faltante se ve el mismo día y no a fin de mes.
Los reportes agrupan lo mismo por barbero y por servicio, que es exactamente la información que hace falta para liquidar comisiones sin discusión, y para saber si el servicio que más tiempo ocupa es el que más deja.
Cada uno con su columna, su horario y sus servicios. Nadie reserva un hueco inexistente.
Historial, notas y fotos: el degradé de la última vez está escrito, no recordado.
Se cargan al entrar y cuentan en el cierre, como cualquier otro turno.
Confirmación y aviso automáticos. Menos ausencias y menos mensajes a mano.
Al cierre ves lo que entró por servicio y por barbero, sin calculadora.
Tu web pública con reservas, incluida en todos los planes, eligiendo barbero.
Cada módulo, tal como lo va a usar tu equipo entre dos cortes.

Los turnos de hoy, tu cantidad de clientas y el sitio de reservas que usan: activo desde el día uno.

Cortes, color y manicura a lo largo del día, con el o la profesional asignada y la clienta, en lista o calendario.

Preguntale en tus palabras y te guía paso a paso por Siimplo; además mira tu agenda real y te arma el turno para que lo confirmes vos.

Quién espera, quién está en el sillón y quién terminó, con prioridades para un sábado cargado.

Los turnos de hoy de un lado, quién ya llegó del otro: hacés pasar al siguiente con un solo clic.

Quién tiene que volver y cuándo — controles post-visita y recordatorios en cola automáticamente, no en la cabeza de alguien.

Ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas, con gráfico de tendencia, desglose por categoría y descarga.

Todas las facturas en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la venta en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Lo que debés y lo que te deben, con antigüedad a más de 30, 60 y 90 días y los días de atraso en cada fila.

Tu cartera con datos de contacto y créditos disponibles, invitable a tu sitio de reservas en un clic.

Qué le hiciste la vez pasada, en cada clienta: fórmulas, tratamientos y notas que sobreviven al recambio de personal.

Paquetes prepagos de 5 o 10 visitas con créditos usados, restantes y vigencia: clientas que vuelven, pagas por adelantado.

Corte y peinado, tratamientos de color, manicura y más, cada uno con su duración, color y profesionales habilitados.

Productos de reventa e insumos de salón con SKU, costo contra precio de venta, y alertas de faltante.

Seguí qué pediste, a quién, cuándo y para cuándo llega, con las entregas demoradas marcadas.

Tu libro de proveedores con CUIT, persona de contacto, mail de pedidos y código interno.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Tareas de seguimiento atadas a un cliente con fecha límite, para que “después lo llamo” sea algo que podés controlar.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas tus sucursales desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, stock y caja.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.
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Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu negocio: tus servicios, reservas online y tu catálogo, sin diseñador ni hosting.
Tus servicios a la vista, siempre actualizados
Tus clientes reservan solos, las 24 horas
Catálogo de productos con precios
Cargá tus barberos y tus servicios, y mirá cómo queda la semana. El plan gratis no pide tarjeta.
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