Para negocios de servicios y comercios
No es una prueba de quince días, no pide tarjeta y no se apaga. Incluye agenda, clientes, ventas y un sitio web propio con reservas, con una versión distinta según tu rubro.
La primera es la prueba de quince o treinta días. Es una demo con otro nombre, y el problema no es que termine: es que te obliga a cargar datos reales contra reloj para poder evaluar algo, y después decidís con el sistema a punto de apagarse.
La segunda es la versión recortada donde el límite está en la cantidad. Diez clientes, veinte productos, un usuario. Funciona hasta que el negocio empieza a andar, que es exactamente el momento en que menos querés migrar.
La tercera, y la más cara aunque no se pague nada, es el programa de escritorio gratuito instalado en una computadora del local. Los datos viven ahí y en ningún otro lado. El día que ese disco falla, el sistema era gratis pero el costo lo pagás entero.
Una cuenta en la nube que no vence, sin tarjeta para abrirla, sin límite de clientes y con los datos fuera de tu local. Si nunca pagás, seguís usándola igual.
Incluye la agenda con reservas online, la ficha de cada cliente con su historial, el registro de ventas y un sitio web público propio con tus servicios y tus horarios. Ese último punto suele ser el que más sorprende: no es un perfil dentro de un directorio, es una página de tu negocio con su propia dirección.
Y no es una versión genérica: elegís tu rubro y el plan gratuito trae la estructura de ese rubro. Una veterinaria arranca con fichas de pacientes y un comercio con productos, sin configurar nada.
Los recordatorios automáticos por WhatsApp son de los planes pagos, porque cada mensaje enviado tiene un costo real que alguien paga. No es una función retenida para forzar la venta: es la única parte del sistema que cuesta dinero cada vez que se usa.
El control de stock completo, los reportes avanzados y la gestión de varias sucursales también son pagos. Son las funciones que un negocio pide cuando ya creció, y a esa altura el costo del plan es chico comparado con el problema que resuelve.
Pasar de gratuito a pago no es migrar: es la misma cuenta con más funciones activas. No exportás datos, no volvés a cargar clientes y no cambia la dirección de tu sitio web.
Conviene mirarlo al revés de como se suele plantear: la pregunta útil no es cuánto cuesta el plan pago, sino cuánto te cuesta hoy el problema que resolvería. Media hora por día cerrando una caja a mano, o tres turnos perdidos al mes por ausencias sin aviso, ya son más caros que cualquiera de los planes.
Turnos online desde tu propio sitio web, en el plan gratuito.
Sin tope de fichas: el plan se diferencia por funciones, no por cantidad.
Lo que se cobró y cuándo, guardado sin planilla aparte.
Página pública con tus servicios y horarios, dirección propia incluida.
La estructura de tu actividad ya armada, sin configurar.
No viven en una computadora del local ni dependen de un backup manual.
Cada módulo, tal como funciona en el plan gratuito. Las capturas son de la versión de comercios.

Tu cantidad de clientes y el link de Recepción Virtual que escanean para registrarse solos: tu puerta de entrada, online.

Preguntale cómo hacer cualquier cosa en Siimplo y te guía paso a paso, sin salir de la pantalla en la que estás.

Ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas, con gráfico de tendencia, desglose por categoría y descarga.

Cada venta en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la caja en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Lo que debés y lo que te deben, con antigüedad a más de 30, 60 y 90 días y los días de atraso en cada fila.

Stock por SKU en todas las categorías, faltantes marcados en rojo, costo contra precio de venta, acciones masivas e impresión de etiquetas.

Seguí qué pediste, a quién, cuándo y para cuándo llega, con las entregas demoradas marcadas.

Tu libro de proveedores con CUIT, persona de contacto, mail de pedidos y código interno.

Tu cartera de clientes con datos de contacto y saldo a favor, más el link de registro para compartir arriba de todo.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas tus sucursales desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, stock y caja.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.

La página pública de tu comercio: portada, logo, descripción, horarios y ubicación, en cuatro pestañas.
Pantalla 1 de 15
Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu negocio: tus servicios, reservas online y tu catálogo, sin diseñador ni hosting.
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Tus clientes reservan solos, las 24 horas
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Sin tarjeta, sin vencimiento y sin llamada de ventas antes de entrar.
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