Para peluquerías caninas
Un baño y corte no dura lo mismo que un corte de uñas, y un caniche no deja la mesa como un ovejero. Siimplo agenda por duración real de servicio y guarda la ficha de cada perro, para que sepas qué hacer antes de que entre.
La mayoría de las peluquerías caninas arrancan con un cuaderno y un teléfono. Funciona hasta el día en que entran tres clientes sin turno, te llama una dueña preguntando si su perro ya está listo, y no te acordás si el labrador de las once venía con pulguicida o sin.
El problema no es la falta de orden, es que cada servicio dura distinto. Un baño y secado de un perro chico te lleva cuarenta minutos; el mismo servicio en un perro grande de pelo largo te puede llevar dos horas, y si hay deslanado de por medio, más. Una agenda de bloques de media hora no representa tu día, así que termina siendo una sugerencia que corregís a mano todo el tiempo.
Siimplo define cada servicio con su duración y su precio, y la agenda los acomoda sola. Cargás "baño y corte - raza grande" y el turno ocupa lo que realmente ocupa. Cuando la dueña reserva desde tu página web, elige el servicio y solo ve los horarios donde ese servicio entra completo.
Cada perro tiene su historia: el corte que le gusta a la dueña, el que quedó mal la vez pasada, que no se deja tocar las patas traseras, que hay que sacarle el arnés antes del baño, la alergia al shampoo común. Todo eso vive hoy en tu memoria y en la de quien atienda ese día.
En Siimplo cada mascota tiene su propia ficha con su raza, su edad, su dueño y el historial de todo lo que le hiciste, con notas y fotos si querés. Entra un cliente que no viste en seis meses y en dos toques sabés exactamente cómo dejarlo igual que la última vez. Si trabajás con más de una persona en el salón, esa ficha es la diferencia entre un equipo y varias personas improvisando.
Es la misma plataforma que usan las veterinarias, con las mismas fichas clínicas y el mismo control de stock. No es una app de turnos a la que le pusimos un perro en el logo: es software de gestión veterinaria, que es exactamente lo que una peluquería canina necesita menos la parte de cirugía.
Cada servicio con su tiempo y su precio. La agenda no te deja sobrevender la mañana.
Raza, edad, dueño, historial de servicios y las notas que importan: manías, alergias, el corte de siempre.
El turno confirmado y el recordatorio salen solos. Menos ausencias y menos llamadas preguntando la hora.
Shampoos, pipetas, moños y lo que revendas, con aviso cuando queda poco.
Cobrás, registrás y al cierre del día ves lo que entró, por servicio y por persona.
Si tenés más de un local, cada uno con su agenda y su stock, y los números juntos.
Cada módulo, tal como lo va a usar tu equipo entre un baño y el siguiente.

Los turnos de hoy, tu cantidad de clientes y el link de reservas que usan los dueños: toda la clínica en una pantalla.

Los turnos del día con el servicio, el profesional asignado y el estado de confirmación, en lista o calendario.

Preguntale en tus palabras y te guía paso a paso por Siimplo; además mira tu agenda real y te arma el turno para que lo confirmes vos.

Ordená las llegadas espontáneas: esperando, llamado o atendido, con prioridad de urgente a baja y hora de llegada.

Los turnos de hoy de un lado, quién ya llegó del otro: hacés pasar al siguiente con un solo clic.

Quién tiene que volver y cuándo — controles post-visita y recordatorios en cola automáticamente, no en la cabeza de alguien.

Ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas, con gráfico de tendencia, desglose por categoría y descarga.

Cada dueño con sus datos de contacto y créditos disponibles, invitable a tu sitio de reservas en un clic.

Un perfil por paciente — especie, raza, edad — con la historia clínica que acompaña al animal en cada visita.

Planes prepagos por cliente con créditos usados, restantes y vigencia, más un filtro para los que están por vencer.

Todas las facturas en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la venta en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Lo que debés y lo que te deben, con antigüedad a más de 30, 60 y 90 días y los días de atraso en cada fila.

Medicación, alimento medicado y descartables con SKU, barras de stock, costo y precio de venta, y alertas de faltante.

Seguí qué pediste, a quién, cuándo y para cuándo llega, con las entregas demoradas marcadas.

Tu libro de proveedores con CUIT, persona de contacto, mail de pedidos y código interno.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Tareas de seguimiento atadas a un cliente con fecha límite, para que “después lo llamo” sea algo que podés controlar.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas tus sucursales desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, stock y caja.

La página de tu negocio de cara al cliente: portada, logo, descripción, especialidades, idiomas y certificaciones.

Consultas de control, vacunación, limpiezas dentales y consultas quirúrgicas, cada una con su duración y días bloqueados.
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Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu negocio: tus servicios, reservas online y tu catálogo, sin diseñador ni hosting.
Tus servicios a la vista, siempre actualizados
Tus clientes reservan solos, las 24 horas
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Cargá tus servicios con sus tiempos, traé tus clientes y mirá cómo queda tu semana. El plan gratis no pide tarjeta.
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