Para pet shops
Alimento por kilo, pipetas por talle, juguetes que entran de a veinte. Siimplo lleva el stock real de cada variante, cobra rápido en el mostrador y se acuerda de qué perro tiene cada cliente.
Un pet shop no vende cien productos, vende cien productos por variante. El mismo alimento viene en tres kilajes, la pipeta en cuatro pesos de perro, el collar en cinco medidas. Si cargás "alimento premium" como un solo ítem, tu stock es una aproximación y el recuento de fin de mes no cierra nunca.
Siimplo trata cada variante como su propio SKU, con su precio y su cantidad. Escaneás el código de barras en el mostrador y sale la variante exacta, no la familia de productos. Cuando una queda por debajo del mínimo que definiste, aparece en el aviso de reposición antes de que una clienta te pregunte por la bolsa de quince kilos que no tenés.
Las etiquetas se imprimen desde el mismo sistema, así que el precio del estante y el precio que cobra la caja son el mismo número. Es una de esas cosas que parecen menores hasta que cambiás la lista de precios un martes y el jueves todavía hay góndolas con los valores viejos.
Quien compra en un pet shop vuelve cada mes, y vuelve por lo mismo. Si sabés que la clienta del lunes tiene un labrador de siete años y un gato, sabés qué alimento lleva, cada cuánto lo lleva y cuándo le toca la pipeta. Eso no es un CRM sofisticado, es acordarse de tu cliente, y es la diferencia entre vender y atender.
En Siimplo cada cliente tiene sus mascotas asociadas, con raza y edad, y el historial de todo lo que compró. Si además hacés baño y corte, o si el pet shop está dentro de una veterinaria, es la misma ficha: el mismo perro, la misma clienta, el mismo saldo a favor.
Y si alguien paga de más o deja una seña, queda como saldo a favor a su nombre y se descuenta en la compra siguiente, sin anotarlo en un papel pegado a la caja.
Cada kilaje, talle y medida como su propio SKU, con mínimo y aviso de reposición.
Escaneás y cobrás. La variante correcta, sin buscarla en una lista.
Se imprimen desde el sistema, así el precio del estante y el de la caja coinciden.
Sus mascotas, su historial de compras y su saldo a favor en una sola pantalla.
Cobrás, registrás y al cierre ves lo que entró, por producto y por vendedor.
Tu web pública con el catálogo y los precios, incluida en todos los planes.
Cada módulo, tal como lo va a usar tu equipo en el mostrador.

Los turnos de hoy, tu cantidad de clientes y el link de reservas que usan los dueños: toda la clínica en una pantalla.

Los turnos del día con el servicio, el profesional asignado y el estado de confirmación, en lista o calendario.

Preguntale en tus palabras y te guía paso a paso por Siimplo; además mira tu agenda real y te arma el turno para que lo confirmes vos.

Ordená las llegadas espontáneas: esperando, llamado o atendido, con prioridad de urgente a baja y hora de llegada.

Los turnos de hoy de un lado, quién ya llegó del otro: hacés pasar al siguiente con un solo clic.

Quién tiene que volver y cuándo — controles post-visita y recordatorios en cola automáticamente, no en la cabeza de alguien.

Ingresos, gastos y ganancia neta para el período que elijas, con gráfico de tendencia, desglose por categoría y descarga.

Cada dueño con sus datos de contacto y créditos disponibles, invitable a tu sitio de reservas en un clic.

Un perfil por paciente — especie, raza, edad — con la historia clínica que acompaña al animal en cada visita.

Planes prepagos por cliente con créditos usados, restantes y vigencia, más un filtro para los que están por vencer.

Todas las facturas en un solo registro — pagada, pagada parcialmente, pendiente o borrador — con la venta en la misma pantalla.

Abrí y cerrá la caja con saldo inicial y esperado, ingresos, egresos y cada movimiento etiquetado por medio de pago.

Lo que debés y lo que te deben, con antigüedad a más de 30, 60 y 90 días y los días de atraso en cada fila.

Medicación, alimento medicado y descartables con SKU, barras de stock, costo y precio de venta, y alertas de faltante.

Seguí qué pediste, a quién, cuándo y para cuándo llega, con las entregas demoradas marcadas.

Tu libro de proveedores con CUIT, persona de contacto, mail de pedidos y código interno.

Tu equipo con roles, última actividad y accesos que activás o desactivás, más una pestaña de permisos a medida que crecés.

Las conversaciones con clientes quedan en el sistema y no repartidas en teléfonos personales, con no leídos y archivado.

Tareas de seguimiento atadas a un cliente con fecha límite, para que “después lo llamo” sea algo que podés controlar.

Todas las formas en que cobrás — efectivo, posnet, cuentas bancarias — cada una con su moneda y su estado.

Manejá todas tus sucursales desde una sola cuenta en el plan más alto, cada una con su equipo, stock y caja.

La página de tu negocio de cara al cliente: portada, logo, descripción, especialidades, idiomas y certificaciones.

Consultas de control, vacunación, limpiezas dentales y consultas quirúrgicas, cada una con su duración y días bloqueados.
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Sitio web incluido
Cada cuenta de Siimplo publica una página para tu negocio: tus servicios, reservas online y tu catálogo, sin diseñador ni hosting.
Tus servicios a la vista, siempre actualizados
Tus clientes reservan solos, las 24 horas
Catálogo de productos con precios
Cargá tus productos, escaneá un código y cobrá una venta. El plan gratis no pide tarjeta.
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